“El ludópata no percibe el valor del dinero, el juego está en la cúspide de todo”

“El ludópata no percibe el valor del dinero, el juego está en la cúspide de todo”

El origen está en el control de los impulsos. Mientras que para algunas personas el juego recreativo no supone ningún contratiempo en su vida cotidiana, para otras conlleva la destrucción personal, la ruina económica y el caos emocional. “En la terapia hemos tratado a una persona que ha ganado 40.000 euros en la ruleta y tres días después lo ha perdido todo”, relata Mónica Palao, neuropsicóloga de ARY, quien mañana miércoles pronunciará una charla sobre ludopatía en la Casa de Cultura (20:00h.).

La especialista de la asociación yeclana tratará de ofrecer respuestas sobre una enfermedad, la ludopatía, que en los últimos años se ha visto agrandada por la aparición del juego online, algo que permite “acceder desde casa de manera anónima, sin necesidad de desplazarte, únicamente con tu DNI. El problema se duplica para los pacientes, que ven diariamente estímulos que invitan al juego desde los medios de comunicación y la publicidad.”. Palao señala que el ludópata “pierde por completo el autocontrol, desconecta del mundo. No es casualidad que las máquinas tragaperras estén orientadas para que el jugador mire a la pared, algo que contribuye a que se abstraiga de la realidad. Es una vía de escape de las dificultades diarias. No perciben el valor del dinero, el juego está en la cúspide de todo”.

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Mónica Palao.

Después: las mentiras, la culpa, el abandono. Mónica Palao alerta de que “la mentira siempre está sobre la mesa, son capaces prácticamente de todo. En cualquier modalidad del juego llega una fase en la que el enfermo juega para recuperar el dinero perdido, porque ya es consciente de su situación y, en su distorsión, cree que jugando más conseguirá solucionarlo”.

El perfil de los ludópatas tratados en Yecla responde a pacientes que “tocan muchas teclas”. Compran lotería, acuden a salas de bingo, casinos, abusan de las tragaperras y, desde hace un tiempo, recurren a las apuestas deportivas. “Sufren una anomalía cognitiva en la que su pensamiento está deformado. En algunos casos llegan a pedir préstamos para seguir jugando. El problema no es la cantidad de dinero destinado al juego, sino la proporción en función de los ingresos. Toda adicción consiste en una pérdida de control”, sentencia Palao.

La terapia para curar la ludopatía no es sencilla, puesto que se trata de una enfermedad crónica. “Trabajamos en genérico, ya que no somos una asociación que se centre exclusivamente en el juego. Analizamos factores de riesgo, reaídas, concienciación, cambio de hábitos… el tratamiento es global porque buscamos el proceso de transformación personal. La ludopatía es una enfermedad con base biológica, en el cerebro existe un sistema de recompensa que se activa al jugar, por eso, mientras juegan se sienten bien. Segregan dopamina. El sentimiento de culpa y la ansiedad vienen después”.

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