Javier Muñoz Chumilla: “Las criaturas criminales están dentro de nosotros”

Javier Muñoz Chumilla: “Las criaturas criminales están dentro de nosotros”

Javier Jesús Muñoz Chumilla. 24 años. Graduado en Criminología. Título superior de detective privado. Ha trabajado en el psiquiátrico del centro penitenciario de Foncalent (Alicante). Prácticas en despacho de detectives de Murcia. Autor de tres novelas: “La leyenda de los hombres buenos”, “Crónica de un hombre imposible” y “Farfarella”. Este sábado presenta en la Casa de Cultura de Yecla, a las 19:00h, el libro “Criaturas criminales y cómo encontrarlas”. Inquieto y polifacético, ahonda en la figura del psicópata contemporáneo y su integración en la comunidad. La delincuencia, afirma, “es parte de la sociedad tanto como lo son el altruismo o el dinero”.

– ¿Qué es la criminología?

– La definición clásica es que se trata de la ciencia interdisciplinar que intenta estudiar tanto el delito, el delincuente, la víctima y el control social. El delito, el delincuente y la víctima todos sabemos lo que es, y el control social básicamente afecta a las personas o los profesionales que se dedican de manera directa o indirecta a prevenir el delito a través de acciones directas, como puede ser el hecho de poner a un policía en una esquina; o las normas sociales o costumbres que puede tener tu familia y que provocan que te pienses dos veces el hecho de delinquir.

– ¿La formación psicológica es importante para entender la mente del psicópata?

– Claro, a la hora de estudiar al delincuente y la víctima se tiene muy en cuenta, no sólo la psicología, sino también los factores situacionales que lo rodean, los factores históricos, la historia psiquiátrica, la historia clínica. Va desde la psicología interna hasta la biología. Factores innatos, cosas que aprende… es decir, la criminología ha estado durante muchos años investigando de dónde puede proceder la razón por la que una persona delinque, y al final ha llegado a la conclusión de que a lo mejor es una especie de vertiente integradora. Que tenga en cuenta tanto a la gente que te afecta a ti como tú mismo (tus factores disposicionales), como el contexto (factores socioeconómicos, sociolaborales…) y también cosas innatas (orgánicas o trastornos mentales, por ejemplo).

– ¿Podemos decir, por lo tanto, que el delincuente no nace ni se hace sino que es un conjunto de todos sus factores, tanto externos como internos?

– Claro, por ejemplo, tenemos el mito de que el psicópata siempre delinque o siempre va a ser un asesino, pero lo que mucha gente no sabe es que la psicopatía (sobre todo si es leve) si se detecta de joven (de niño) durante la niñez y durante la adolescencia, se pueden aplicar determinados patrones de conducta para que, aunque no vaya a dejar de ser nunca un psicópata porque es un problema orgánico que va a afectar siempre a su psicología, podamos lograr que esa persona tenga un poco más en cuenta a los demás, se pueda desarrollar mejor en la sociedad y no manipule o trate de forma cruel a sus semejantes.

libro

– En tu libro hablas de criaturas criminales y cómo encontrarlas… ¿quiénes son esas criaturas y dónde podemos encontrarlas?

– Creo que es el secreto del libro, no, no es eso, pero podría serlo… Las criaturas, y lo digo muchas veces en el libro, las criaturas somos nosotros, todos nosotros, porque los criminales se supone que son todos aquellos que cometen el delito, pero al final a lo que quiero referirme con el libro es que las criaturas criminales están dentro de nosotros, y depende de nosotros mismos que las dejemos salir o que no las dejemos salir, y que las conozcamos. En el hecho de conocerlas puede estar una mejora en la sociedad, en el sentido de que una sociedad más responsable y concienciada cuida mucho mejor a sus delincuentes y a la larga tiene muchos menos delincuentes por el hecho de haberlos cuidado mejor y de haberles dado una segunda oportunidad o de haberse conocido a sí mismos para saber que el que delinque, el que pega, el que comete actos antisociales no es un extraño, algo a la sociedad o a la humanidad, sino que siempre es parte de ella. La delincuencia es parte de la sociedad tanto como lo puede ser ser altruista o el dinero.

– ¿Por qué te gusta la criminología?

– Pues… viene un poco de largo y supongo que es porque a mí me ayuda un poco a conocer mejor a las personas en general. El hecho de saber lo peor que puede hacer alguien y saber las razones de ello… el hecho de saber por qué una persona se comporta de manera cruel me da a entender también por qué una persona se comporta de manera altruista, con mucha bondad. Y yo creo que el hecho de saber algo malo siempre te ayuda a conocer mucho mejor lo bueno. En definitiva también me gusta mucho la criminología porque me atraen los psicópatas y me niego a pensar que son un caso perdido, y creo que si fuéramos capaces de entender cómo funcionan, seríamos capaces de solucionar cualquier problema psicológico, en el sentido de problemas psicosociales. Por ejemplo, que alguien se crea incapaz de recuperarse de algún tipo de enfermedad mental o algún tipo de trastorno, de pérdida, de trama, o de evento estresante.

– En líneas generales, ¿el psicópata tiene una maldad generalizada o se centra según el caso en cosas muy concretas (torturar animales, personas…)?

– La violencia o la maldad de cada uno suele estar focalizada. Por ejemplo, un hijo puede ser muy bueno todo su vida y de repente mata al padre, y aparentemente no hay ninguna razón, pero si empiezas a profundizar en su historia ves que su padre nunca ha sido un buen padre, incluso que lo podía maltratar o abusar de él, pero todo eso ha quedado enterrado por los motivos que sean. Todo esto se mantiene en secreto y de pronto un día, sin razón aparente, eso explota y mata al padre, incluso lo tortura y le hace multitud de vejaciones, como soltándose. Suelen ser delitos muy personales, y a veces pasionales, sobre todo en la sociedad española por nuestro temperamento pasional. Son delitos difícilmente extrapolables a otros.

– ¿Tenemos alguna manera de detectar a un psicópata?

– Sí, existe una fórmula a través de un TAC, en la que vemos la imagen del cerebro en una pantalla, dependiendo de las zonas del cerebro que se iluminen con un estímulo u otro, se determina si esa persona puede padecer psicopatía. Y también hay otro método menos técnico que es el PCL-R, un test que mezcla entrevistas a personas cercanas y que tiene unos ítems que determinan si es un psicópata total, tiene cierto grado, o está libre de padecerlo.

– En tu libro afirmas que a los asesinos les gustan las series

– Es un guiño a las muchas series que tienen esta temática de asesinos, y por otra parte porque cuando a un delincuente se le da bien hacer algo, repite y repite muchísimo. Y, cuando lo hace, tiene determinados elementos que lo definen. Su modus operandi incluye cosas que son necesarias para cometer el delito pero que quizá realiza para satisfacerse a sí mismo.

imagen_sidebar_2

Deja un comentario

Tu dirección email no será publicada. Los campos requeridos están marcados con *

Cancel reply