Los estancos se adaptan a la bajada de ingresos con la venta de productos variados

Los estancos se adaptan a la bajada de ingresos con la venta de productos variados

La Organización Mundial de la Salud celebra cada 31 de mayo el Día Mundial Sin Tabaco. En esta ocasión, el organismo internacional centra sus esfuerzos en el empaquetado neutro, con el objetivo de disminuir el consumo entre la población joven.

Los estanqueros yeclanos registran importantes pérdidas desde el inicio de la crisis económica y creen que la nueva recomendación no ayudará a mejorar la situación. “Hemos tocado fondo, las ventas han ido cayendo hasta 2015, cuando vivimos un pequeño repunte”, afirma Daniel Medina, encargado del estanco número 5 de Yecla.

Las prohibiciones ahogan a un sector que busca nuevos modelos de negocio para adaptarse al mercado. “Somos los malos de la película, pero no atentamos contra las personas y los consumidores son responsables para hacer lo que quieran. En los últimos años hemos empezado a diversificar vendiendo otros productos como vino, cerveza, artículos gourmet, golosinas e incluso teléfonos móviles. No queremos que nadie enferme, simplemente mantener nuestros puestos de trabajo”, apunta Medina.

Los almacenes ya no acumulan tantas cajas. “Ahora trabajamos con pedidos mínimos. Además de la Ley Antitabaco, nos ha perjudicado mucho las imágenes con advertencias en las cajetillas. En otros lugares han comenzado a colocar etiquetas sobre esas fotografías, ya que resultan muy desagradables para el consumidor. También existe la posibilidad de vender mediante marcas genéricas”.

Después de unos años en los que el tabaco de liar ganaba mercado, en estos momentos “hemos empezado a vender más cajetillas tradicionales, la gente ha perdido un poco el miedo. Notamos que baja el consumo de tabaco en pipa y el de liar se ha estancado”. Además, la venta de tabaco de contrabando supone importantes pérdidas para el sector. “Sabemos cuáles son los establecimientos que lo venden, pero hay mucha permisividad policial, no podemos hacer nada”, concluye Daniel Medina.

Pese a todo, los estanqueros del municipio confían en otros factores estacionales. El número de terrazas se ha multiplicado en los últimos años, hasta superar las 100 peticiones para este año. “Nos permite encarar el verano con algo de optimismo, ya que los fumadores podrán estar tranquilos mientras toman sus consumiciones”.

imagen_sidebar_2

Deja un comentario

Tu dirección email no será publicada. Los campos requeridos están marcados con *

Cancel reply