¿Qué es una parálisis del Nervio Facial? Seguimiento médico de un caso real

¿Qué es una parálisis del Nervio Facial? Seguimiento médico de un caso real

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¿Qué es una parálisis del Nervio Facial?

La PFP consiste en un síndrome agudo con debilidad de la musculatura facial (normalmente de un lado de la cara) por afectación del Nervio Facial (VII) de ese mismo lado. El nervio facial es uno de los doce pares craneales. 1

Controla, en especial, los movimientos de los músculos de la cara, el cierre de los ojos y de la boca, la secreción de las lágrimas y la saliva, y una parte de las sensaciones del gusto.  Se produce en el lado de la cara donde se encuentra la lesión nerviosa. Se caracteriza por una asimetría de la cara cuando está en reposo, con los rasgos desviados hacia el lado sano. En el lado afectado, la cara carece de expresión, la comisura de los labios y las arrugas de la frente están caídas, y los labios aparecen ligeramente abiertos. En algunos casos, la secreción de saliva y de lágrimas está disminuida en el lado afectado. El paciente tiene dificultad para comer y hablar, debido a la parálisis de los músculos de la cara.

¿Por qué ocurre?

Por suerte la parálisis facial periférica más frecuente es la llamada “Parálisis a frigore”. No tiene ninguna causa neurológica conocida.

2Se cree que puede ser consecuencia de una infección vírica. Aparece de forma brusca, en ocasiones, después de una exposición a una corriente de aire (p. ej., a través de la ventana abierta de un coche); a menudo es precedida por dolor detrás de  la oreja. La evolución de esta forma de parálisis facial es – generalmente– positiva, la recuperación es buena y las recaídas son infrecuentes. Sin embargo, hay otras muchas causas que las pueden producir: una infección (virus del sida, virus del herpes, otitis media aguda, ciertas bacterias); un golpe (fractura del hueso temporal, situado en el lado del cráneo); un tumor, o una enfermedad bien de los vasos sanguíneos o por afectación neurológica. En los últimos años también se han comenzado a presentar múltiples casos de parálisis del Nérvio facial asociados a síntomas de estrés coincidiendo con problemas de bruxismo, aunque todavía no hay estudios clínicos presentados que contrasten esta información que ya diferentes especialistas de la salud se encuentran en la consulta. Desde mi propia experiencia, me dí cuenta que es muy importante llevar unas pautas desde el  primer día, algo que he compartido con todos mis pacientes y hemos visto que ayuda a frenar los efectos secundarios si no que conseguimos mejorar la sensación que se percibe de asimetría craneal desde el primer día. Dejo a continuación algunos “Aspectos prácticos para el paciente”: Algo muy importante desde el mismo día que ocurre es mantener en las mejores condiciones posibles toda la musculatura de la cara y prevenir problemas secundarios al síndrome, como puede ser:

Úlcera de ojo (al no poder cerrarlo y por tanto lubricarse) para ello hay que utilizar lágrima artificial constantemente durante todo el día y un parche en el ojo por la noche (además de crema si el médico lo considera oportuno).

Nota: La parálisis del lado izquierdo, produce  una tracción de la boca hacia el lado derecho  pues la musculatura de esa parte tiene más fuerza por lo que se podría decir que “la arrastra hacia el lado sano”. 3

Es muy importante recordar que hay que lubricar el ojo pues aunque el paciente piensa que lo tiene cerrado, no tiene porqué ya que el músculo recto superior hace que la órbita ascienda (por ello se ve el ojo blanco) y crea una sensación en el paciente de “ojo cerrado” que no es real.

-Sobrecarga de la musculatura del lado sano: Para ello es preferible hacer una dieta blanda y evitar así el riesgo de producir un daño mayor en la articulación témporo-mandibular (ATM) del lado paralizado, debido a la pérdida del tono muscular que padece. Como el músculo masetero no tiene porqué afectarse (queda inervado por el V par craneal) que con la movilización que mantiene al seguir comiendo (aunque se mastique por el otro lado) es suficiente para mantener su trofismo en la fase aguda y no sobrecargarla demasiado.

-Higiene facial: Como la musculatura se queda privada de su propio drenaje natural al haber menor contracciónrelajación de la misma, es recomendable: -Limpieza y enjuague de boca más a menudo: la disminución de la saliva hace que no se produzca una correcta limpieza. -Limpieza facial al menos 2 veces al día: ayuda además de mantener limpia y sana la piel, a favorecer el drenaje de la musculatura y a su vez trabaja el aporte sanguíneo a los tejidos. -Hidratación de cara (incluyendo ojeras) 2 veces al día a la vez que se aplica un pequeño masaje para ayudar a la estimulación y trofismo de la musculatura. También ayuda a estimularla.

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Tratamiento de fisioterapia:

Este artículo está basado en un “análisis” o más bien “seguimiento” de lo que viví durante todo el proceso de mi recuperación. Aunque soy fisioterapeuta, no llegaban muchos casos de parálisis a la consulta, al menos en la fase aguda, y no tenía mucha experiencia en ello. Lo único que en ese momento tenía claro es que a nivel de fisioterapia había que “electroestimular” cosa que se vino a bajo por un fisioterapeuta experto en electroterapia y el médico electrofisiólogo que me realizó la electromiografía: “Sí, Esther, antes se hacía pero los estudios avanzan y las cosas van cambiando…” es lo que me dijo, a si que entre los ejercicios que encontré descritos en diversos artículos y la experiencia de lo que yo sentía con cada tratamiento que me realizaban mis compañeras, elaboramos un “protocolo de tratamiento” explicado en “A propósito de una paciente,  no de un caso”  que hasta este momento, nos ha seguido dando muy buenos resultados con todos nuestros pacientes, ya que lo que sí está claro, es que el número de pacientes sigue aumentando año tras año.

La fisioterapia puede ayudar mucho, como en cualquier síndome que se ve reducida la funcionalidad de la musculatura del paciente, viendo afectada sus actividades cotidianas aunque cómo siempre, hay que trabajar junto con otros profesionales sanitarios. En Kayas, intentamos siempre ponernos en la piel del paciente, intentamos empatizar con su sufrimiento, con su dolor. 5

Eso es lo que hace que sigamos aprendiendo para intentar ayudar no más y mejor (cómo se suele decir) si no, ayudar en problemas que aunque se nos plantee por primera vez y no tengamos experiencia, a partir de ese primer caso, la tengamos no solo por los resultados si no por la implicación que tenemos con cada uno de nuetros pacientes. En este caso, ese primer paciente fuí yo, me tocó, como le puede tocar a cualquier persona. Sí me agobié, sí me vine abajo, pero sólo unos minutos. Todos tenemos derecho a caer, a lamentarnos, pero si nos quedamos ahí no conseguimos nada. Decidí investigar, aprender, con el fín de saber cómo ayudar a los demás y como recompensa, sin esperarlo (mi electromiografía afirmaba que el 95% de mi nervio estaba afectado) me recuperé sin tener secuelas. Aún así, creo que la recompensa no fue esa, si no la satisfacción de poder ayudar a quien se vuelve a encontrar en ese desconcierto en el que yo me sentí. Sólo que ahora no sólo puedo intentar empatizar, como hago en cada paciente, en este caso puedo anticiparme a decirles lo que sienten, lo que les agobia, y en ese momento, el cambio de expresión de su cara, de su mirada, su tranquilidad… me conmueve, ahora sé que nada más por eso mi parálisis adquiere todo sentido.

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Mª Esther Rubio Castillo. Fisioterapeuta y Osteópata Paciente de una Parálisis Facial.

Bibliografía:

  • Sobotta, Johanes, Putz, Reinhard V, “Atlas de Anatomía Humana”. Panamericana 2002, 21ª Edición.

 

  • Netter “Atlas de Anatomía Humana”. Masson 2007, 4ª Edición.

 

  • Alonso Martín parálisis facial en SEMFYC, editora. Guía de actuación primaria. Barcelona SEMFYC, 1998;95-6 2.

 

  • Salinas RA, Alvarez G, Alvarez MI, et Corticosteroids for Bell´s palsy (idiopatic facial parálisis) (cochrane review). En : The Cochrane Library , Issue 1,2002; Oxfors: Update Software 3.

 

  • Santos-Lasaosa S, Lopez del Val J, Iñiguez C, Ortells M, Escalza I, Navas Parálisis facial periférica: etiología, diagnóstico y tratamiento. Rev Neurol 2000; 31:14-16 4.

 

  • Victor MG, Cristina MM, Parálisis Plan de formación y entrenamiento médico SEMERGEN. 2004.
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